Proceso de Fonación

 Integrantes:

Nicole Almarza

Consuelo Campos

Bárbara Carvajal

Bárbara Navarrete

Daniela Vásquez

Natalia Ursic

Francisco Zamorano   

 

    El ser humano, desde sus inicios, ha estado influenciado en gran parte por el medio en el cual se desarrolla y por supuesto por sus congéneres, con los que necesita comunicarse. Esta comunicación se logra mediante la voz, que es el medio utilizado para verbalizar lo que se piensa y siente. Como menciona Ortega (2003), la voz humana es resultado de un mecanismo sofisticado, el cual se puede dividir para su estudio y diferenciar en fases, que dependen de la acción de un aparato valvular laríngeo y una interacción por medio del aparato resonador faringo-bucal. Para comprender más a fondo el proceso por medio del cual se logra comunicar es necesario hablar de lo que es la fonación y de sus características. "Fonación es un término utilizado para hacer referencia en la producción de ondas de sonido mediante la vibración de estructuras en el interior de la laringe. En circunstancias normales los elementos vibratorios principales son las cuerdas vocales" (Morrison,1996, p.185). Este aparato fonador, según Fernandez (2005), se encuentra constituido por tres cavidades: la infraglótica, que se usa para la respiración, la glótica utilizada para la fonación (vibración de las cuerdas vocales) y las supraglóticas, que modifican la onda laríngea para articular y amplificar sonidos. El tracto vocal está compuesto por las dos cavidades superiores (supraglótica y glótica).

 

    El proceso de fonación puede dividirse en tres grandes etapas menciona Fernández. La primera está relacionada con la cavidad infraglótica, que involucra a los órganos encargados de la respiración como son la tráquea, el diafragma, los pulmones y los bronquios. Estos órganos reciben el oxígeno del aire inspirado, lo almacenan y luego lo vuelven a expulsar. Normalmente para hablar se emplea la espiración ya que se utiliza el aire que se expulsa para producir los sonidos; sin embargo también utilizamos sonidos aislados inspirados. La intensidad de la emisión y su duración están relacionadas con el proceso respiratorio, puesto que para dar mayor intensidad al enunciado debemos inspirar de manera más profunda.

 

    La segunda etapa de este proceso es la encargada de la producción de sonidos o fonación, la cual se lleva a cabo en la cavidad glótica, donde se encuentra la laringe y las cuerdas vocales: dos músculos con un espacio entre ellos, denominado glotis; y los cartílagos laríngeos (dos aritenoides, cricoides y tiroides), encargados de la tensión de las cuerdas vocales y del ensanchamiento de la glotis. La laringe termina en la epiglotis, cartílago encargado de cerrar el paso del aire al momento de la deglución.

 

    Sobre el por qué se produce la vibración de las cuerdas vocales existen diferentes teorías: las mucoondulatoria, la neurocronáxica y la mioelástica, siendo esta última la más abalada. Según González (1981), la primera teoría, formulada por J. Perelló en 1962, postula que la vibración de las cuerdas vocales se produce porque la mucosa de éstas tiene una acción vibrátil. La teoría neurocronáxica de R. Husson postula que las cuerdas vocales realizan contracción y vibración gracias a impulsos nerviosos, produciéndose la fonación. González dice que Lermoyez es quien propone la teoría mioelástica para explicar el proceso de fonación, esta teoría expone que la presión subglótica en el acto espiratorio, cuando choca con las cuerdas vocales, provoca que éstas se abran y se cierren luego de que dejan de ser presionadas, produciéndose así la fonación.

 

    En los sonidos se distinguen los sonidos sonoros, cuando el aire hace vibrar las cuerdas vocales, y los sordos, cuando las cuerdas permanecen abiertas y dejan pasar el aire sin producir vibración. Ambos pueden tener dos fuentes de energía distinta, los pulmones y la glotis, produciendo sonidos pulmonares y glotalizados respectivamente, aclara Fernández.

 

    Por último, la tercera etapa se caracteriza porque el aire sale de la glotis avanzando hacia el exterior, alcanzando las cavidades supraglóticas, permitiendo la articulación de los sonidos, pero para producir de manera efectiva sonidos que permitan comunicar. Al respecto, Fernández (2005) comenta que es necesario cierto  tipo de articuladores, dentro de ellos están los activos que incluyen la mandíbula inferior, los labios, el velo del paladar, la úvula y la lengua, la cual es uno de los órganos supraglóticos más destacables ya que "los diferentes movimientos de la lengua son los que permiten obtener todos los efectos resonadores utilizados en la producción de los diferentes timbres vocálicos" (Malmberg, 1991, p.40). Son estos órganos los que llevan a cabo un movimiento destinado a producir un sonido determinado, pero también existe participación de articuladores pasivos, los que corresponde a los dientes, los alvéolos, el paladar duro y la faringe, que son los que soportan el contacto en distinto grado con los articuladores activos, principalmente con la lengua.

 

    González describe el proceso fonatorio correcto o normal como el expresado en una emisión normal de la voz (eufónica). Existen muchos agentes etiológicos que alteran la normalidad de este acto y provocan la emisión de una voz anormal o distorsionada, cuyo origen puede radicar en cualquier nivel del sistema fonatorio (en los niveles de comando y endocrino, se le denomina disfonía o afonía,  al igual que en el nivel auditivo)

 

    Existen muchos criterios para clasificar los disturbios fonatorios,  pero podemos clasificarlos, usando el criterio etiopatogénico, el cual los divide de la siguiente manera (p.52):  

                                                                         

1) Funcionales

            1.1) Sin alteración estructural del órgano emisor o laringe

            1.2) Con alteración estructural del órgano emisor o laringe

 

2) Orgánicos

            2.1) Sin alteración estructural del órgano emisor o laringe

            2.2) Con alteración estructural del órgano emisor o laringe

   Los disturbios fonatorios a nivel funcional, son aquellos cuyo origen se debe al mal uso del sistema fonador, ocasionando problemas con alteración estructural de este (como por ejemplo, nódulos en las cuerdas vocales) o sin alteraciones (como disfonía espástica).

 

   Los disturbios fonatorios a nivel orgánico abarcan una categoría más amplia, ya que pueden tener distintos orígenes, algunos pueden ser defectos de nacimiento, problemas de desarrollo, problemas endocrinos, complicaciones derivadas de otras patologías, etc., y al igual que el caso anterior, los problemas que ocasionan pueden alterar la imagen normal de la laringe (como un quiste laríngeo) o no involucrarse en la estructura de ésta (como la parálisis neuropática).

 

  En el caso de disturbios fonatorios sin alteración del órgano emisor (ya sean funcionales u orgánicos), la imagen normal de la laringe no se ve afectada, debido a que el síntoma es generado por una asinergia fonatoria y que el proceso que causa la alteración se encuentra fuera del órgano emisor, en cambio en el segundo caso el órgano emisor sufre una alteración estructural intralaríngea, ya sea por una menor resistencia del paciente o por una mayor intensidad del trastorno. Los primeros se deben a un mal uso del sistema fonatorio, en cambio los segundos no depende para nada del uso que hagamos de este.

 

 

 

Fernández, A. (2005). Así se habla. Nociones fundamentales de fonética general y española. Barcelona: Horsori.

 

González, J. (1981). Fonación y alteraciones de la laringe. 1ª edición. Buenos Aires: Editorial médica Panamericana. 

 

Malmberg, B. (1991). La fonética. 1ª edición. Barcelona: Oikos-tau.

 

Morrison, M. (1996). Tratamiento de los trastornos de la voz. Barcelona: Masson.

 

Ortega, A. (2003). Nuevas tendencias en evaluación de la voz. Revista Chilena de Fonoaudiología, IV(2), 31-47.

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Comentarios

Con respecto a los actuales avances en cuanto a los análisis del proceso de fonación, uno de los más nuevos es la tomografía por emisión de positrones (PET). "Se basa en la utilización de radiofármacos marcados con isótopos con emisores de positrones que permiten visualizar in vivo diversos procesos fisiológicos o fisiopatológicos". (Valero, Rama, Fernández, 2006). Para este tipo de tomografía principalmente se emplea el radiofármaco marcador FDG (18-Fluoro-2 Deoxy-D-glucosa), debido a sus características metabólicos, su rapidez de síntesis y a su capacidad de transporte.

 

 

A pesar de la amplia utilización de este radiofármaco en el estudio de la patología tumoral cabe señalar que su fin no es la de un marcador de ploriferación sino que la de marcador metabólico de múltiples procesos como la contracción y actividad muscular. "De esta manera en los casos de parálisis de cuerda vocal se producirá una captación asimétrica de las cuerdasvocales debido a que la cuerda vocal no paralizada, tendrá una mayor captación de FDG (para compensar la parálisis se produce una hiperfunción de dicha cuerda) respecto a la cuerda paralizada". (Valero [et al], 2006). Siendo la musculatura laríngea una de las más activas del cuerpo, la PET se ha convertido en un instrumento que permite valorar el grado de actividad muscular laríngea, por lo que es posible obtener una información muy precisa acerca del grado de funcionalidad de un determinado grupo muscular laríngeo, ya sea en una parálisis de pliegues vocales como en una hiperfunción compensadora de los mismos.

 

 

Bibliografía:

 

Valero M., Rama J. & Fernández S. (2006) Fonación y tomografía por emisión de positrones(PET). Recuperado el 14 de septiembre del 2009 de:

http://scholar.google.cl/scholar?q=fonacion+y+tomografia&hl=es&lr=

 

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